Restaurante La Tercera Taberna

La mejor taberna de Madrid

¡Hoy comemos juntos! Te invitamos a entrar en nuestra casa, ese lugar amable que a partir de ahora será la tuya…. pero permíteme un juego inofensivo y divertido.

Cierra los ojos y déjanos guiarte despacio. Confía en nosotros….

Estamos en el centro de Madrid, en ese cogollito de calles, de pulsos, de tiendas y teatros, de antiguos cines, de tiempo detenido, de historia. Tiempo que se palpa en sus casas y sus balcones, en ese suelo desgastado hoy por nuestros pasos, pero donde antes golpearon los caballos sus herraduras, donde las esquinas y callejuelas sonaban a choque de espadas, a duelos por amores y deshonras, a capas tapando el rostro…

Calles que olían a vino y a poemas…

Estamos en el centro del barrio de Las Letras: Quevedo, Cervantes, Góngora, Calderón, todo nuestro siglo de Oro descansa en estas calles y sus versos, con letras de bronce, decoran las calzadas que ellos recorrieron.

Llegamos a la plaza de Santa Ana, lugar de encuentro tras perderse con placer por las callejuelas que llegan a ella como ríos caprichosos…y ahí, al lado del Teatro Español y del Hotel ME, está nuestra casa:

La Tercera Taberna.

¡Ya hemos llegado!

La Tercera Taberna en Madrid centro
Interior de La Tercera Taberna en Madrid centro en el barrio de Las Letras
Imagen La mejor taberna de Madrid: La Tercera Taberna

El camarero nos acerca la carta. Todos los platos pueden tomarse tal y como se hace en los restaurantes habituales: un entrante, un principal, un segundo y postre, pero en La Tercera Taberna pensamos que sentarse a la mesa con amigos significa algo más. Es un verdadero momento para compartir todo: vino, conversaciones, secretos, alegrías y porqué no, también sabores.

Los platos están pensados para compartir entre todos los comensales, así el viaje será más divertido, sorprendente y común.

Creemos que una gran velada es aquella en la que, mientras comes, hablas de sabores, de cenas, de estos platos o de otros que se disfrutaron antes y que quedaron atrapados en algún rincón de la memoria…

¡Ay la memoria!

Aquí entra el sabor de nuestros platos: sencillos, sin pretensiones, caseros como si “la abuela” hubiese entrado otra vez en la cocina para regalarnos su saber y su sabor.

¿Cuántos somos? ¿Cuatro? Entonces lo mejor es que cada uno escoja un plato diferente de la carta y se vayan poniendo en el centro de la mesa. Eso sí, nuestras croquetas son casi obligatorias… ¡probablemente las mejores croquetas de Madrid!